El proceso de la comunicación en la escuela entre alumno y maestro siempre se ha tornado como una dificultad hacia el proceso de aprendizaje de acuerdo a los contenidos, la forma de impartir la clase por parte del maestro, lo que espera de los alumnos. Las estrategias de enseñanza tienen en el proceso complicaciones para observarlas por lo que se complica su evaluación así como lo que retiene el alumno en clase y lo que ejercita en la vida diaria.
Por ello el diálogo entre profesor y alumno suelen ser la herramienta clave en la escuela dentro de los propósitos que el sistema educativo busca y establece parámetros con el fin de mejorar la enseñanza; podemos definir que la educación conforme pasan los tiempos, y las necesidades de interacción que los alumnos demuestran entre ellos mismos y hacia el profesor, tienden a crear mayores demandas educativas por el medio en el que se encuentran y a la sociedad demandante de un buen servicio, misma donde se realizan el proceso de relaciones sociales como naturaleza misma del hombre. Dicho diálogo contribuye a la conexión no solo de alumno a maestro y viceversa sino lo que implica la comprensión de la clase o lo que el alumno puede denotar de la misma que viene a ser lo esencial en los propósitos.
La comunicación implica la mediación entre los sujetos involucrados, tanto en el aula como factor primordial y posteriormente en la escuela en general. Es decir, la mediación que va en primera etapa del maestro hacia el alumno y posteriormente hacia los conocimientos, es uno de los papeles fundamentales que se juegan en el aula, pues el docente tiene la finalidad de ser una especie de puente entre lo que es el conocimiento y el alumno, con la intención de qué este último lo aplique a su vida cotidiana. Por esto definimos al maestro como un mediador exclusivo entre el conocimiento y el alumno, como primer propósito dentro de lo que es la institución escolar.
Lo que implica dentro de los factores de la comunicación en la escuela es el intercambio de ideas tanto entre alumnos como de alumno hacia el maestro y posteriormente maestro hacia el alumno, lo que viene a definirse como uno de los procesos también clave para que pueda haber eficacia en la enseñanza aprendizaje como sujetos interlocutores, pues a través de una gama de ideas, en el aula de clase buscan llegar a una conclusión y comprensión más eficaz sobre los contenidos de las asignaturas. Este tipo de mediación es otro punto clave para llevar la retroalimentación, no solo como proceso cognitivo en tal naturaleza, sino como un sistema más viable hacia los involucrados. De aquí a que las relaciones sociales humanas se dan de forma natural y en la escuela se torna como una necesidad de complementarlas dentro de los requisitos educacionales para una mayor aportación de escuela en el salón de clases y lo que el maestro busca en sus alumnos.
Si partimos de la comunicación como un método primordial para el desarrollo de la clase, dentro de lo que es el código y el esquema comunicativo entre los sujetos involucrados dentro de estos mismos sujetos como receptor mensaje etcétera, queda el proceso de la metacognición como una retroalimentación o reflexión misma entre los involucrados para poder así “digerir” la naturaleza del mensaje entre ellos mismos lo que en la mayoría de las veces es uno de los problemas principales en la escena entre los involucrados. Cabiendo mencionar las dificultades en los estados de ánimo en la clase y los problemas a los que es enfrenta el docente ya sea en su postura personal y la postura de los alumnos al asumir un conflicto comunicativo.
Lo importante en tal proceso es lo que se interpreta dentro del mensaje con el círculo comunicativo entre los participantes, lo que definimos como “paráfrasis” en especial en lo que los alumnos pueden decir lo que les queda dentro de su bagaje, lo que comprendieron y lo que pueden aportar a su vida como autorrealización, como producto en el salón de clase, como utilización a su vida en el rol de la sociedad, de la vida diaria; así la paráfrasis juega otro punto por decirlo conflictivo o no para el alumno, de allí a que desarrolle los conocimientos de una forma subjetiva o no comprenda los verdaderos propósitos de la clase, es decir, si comprendió lo relevante, si tomó un tema con conocimientos que no eran contemplados en las intenciones del maestro. Por ello la discusión en el salón de clases cabe decir que es importante aclarar sistemáticamente lo connotativo del tema, lo que queda de forma abstracta con la intención de que el alumno no tenga lugar a dudas o subjetividades dentro del tema, de la lección o los ejercicios establecidos.
En ello contribuye aclarar que la estrategia del maestro al tener dichos conflictos lo natural es tener la solución como primer propósito pero muchas veces el problema radica en el mismo docente ya sea por su conducta o en momentos que dé respuestas que no aportan alguna relevancia y así el grupo se muestre inconforme a tal situación. En otras ocasiones el grupo puede ver en el maestro algunas inconformidades y puede mostrar síntomas de rebeldía hacia el maestro a su clase o la forma de impartir la misma clase. Dependerá también del maestro para poder aplicar una táctica que le sea eficiente recurriendo primeramente a la forma en como reacciona el grupo hacia la clase.
En otras circunstancias aparte de que muchas veces los alumnos dejan el respeto hacia el maestro también tiene que ver el bagaje cultural, la forma de educación que lleva el alumno desde su casa y la forma de interactuar con sus demás compañeros, lo que podemos definir como disciplina asertiva de acuerdo al estilo que el maestro imparte en clase.
La forma de trasmisión del mensaje ya sea en primera persona segunda o tercera debe de contemplarse como un punto muy cuidadoso en donde el alumno reaccionará de acuerdo a la forma en como se comunica con el maestro, el grado de afectividad que este desarrolla hacia el docente y por lo tanto la confianza para desarrollar una mejor comprensión de la clase, es decir, implican los sentimientos, la verdadera forma de manejar las reglas, la conducta hostil del alumno, la negociación del maestro y alumno para llegar así a la cooperación para mantener una clase estable.
Después de todo, cabe mencionar, que la escuela tiene contemplado las demandas del alumno de acuerdo a lo que ve en el salón de clases, las adecuaciones curriculares para los mismos propósitos, la precisión de los métodos de enseñanza por lo que puedan ser viables con la capacidad del alumno mediante las sistematización que el docente establezca como proceso educativo, mencionando anteriormente el rol de la comunicación enfocados finalmente en el éxito que se busca en la clase como procesos de relación ya sea pedagógica, cognitiva y el lenguaje como una de las herramientas primordiales no solo en clase sino como necesidad comunicativa y no nomás entre alumno maestro sino entre docentes y alumnos mismos tomando en cuenta lo que piensan y sienten; el uso que se le dé a estos aspectos dará cabida a la secuencia comunicativa y la eficiencia de los mismos para brindar una buena actividad en el salón de clases, la importancia que juega el contexto, las funciones del docente tanto generales y específicas en su evaluación hacia el alumno, la participación individual de los estudiantes, su naturaleza como grupo, la dinámica que refleja, los conocimientos intrínsecos y extrínsecos como también la complementación de los mismos, la forma o los medios que podemos aprovechas para darle mayor relevancia a la clase etc.
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